Seleccionar página

Ante la gran cantidad de problemas que afrontaba a Beata (ahora Santa) Madre Teresa de Calcuta inventó una Novena.

Como manera de invocar la intercesión de la Virgen María a la que nombró “Novena de emergencia”.

Las novenas son oraciones que se rezan nueve días y son bastante comunes entre la Congregación de las Misioneras de la Caridad.

Sin embargo, este rezo de la Madre Teresa consistía en recitar diez Memorares en un solo día, de forma rápida, con el propósito en mente.

Un Memorare es una oración de intercesión a la Santísima Virgen, atribuida a San Bernardo de Claraval, que la Madre Teresa hacía con frecuencia.

Esta “Novena de emergencia” tenía una cosa en común con las novenas de nueve días y las de nueve meses:

La confianza abogando por la «ayuda divina», como hicieron los apóstoles durante nueve días junto con “María, la madre de Jesús, y las mujeres”.

Esto se expresa en (Hechos 1:14), cuanto están a la espera de la ayuda prometida por el Espíritu Santo.

La Santa Madre Teresa utilizaba esta oración para pedir por la curación de un niño enfermo, cuando las provisiones se acababan, etc.

Se trata de una de las oraciones para rezar poderosas, y una de las oraciones católicas cortas y bonitas.

Esta Novena puede también encuadrarse entre las oraciones de sanación católicas, u oraciones católicas diarias.

La oración es la siguiente:

“Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio y reclamando Vuestro Socorro, haya sido desamparado por Vos.

Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las Vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos.

Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas ante la necesidad, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén».